Supongamos que el propietario de un sistema de cámaras se encuentra de viaje y desea revisar dichas cámaras a través de su teléfono inteligente (se da por descontado que el sistema de cámaras está conectado al servicio de Internet). ¿Cómo hace el propietario para identificar su sistema de cámaras entre los millones de computadoras y otros dispositivos que también están conectados a Internet?
Aquí es donde entran en juego las direcciones IP. Así como la dirección de una vivienda (ciudad, calle, número) nos permite hallarla en un mapa, la dirección IP de un dispositivo hace posible ponerse en contacto con el mismo a través de la Internet, sin saber dónde se encuentra físicamente. Por ejemplo, si alguien quiere conectarse con el servidor de Google para buscar información, podría escribir la siguiente dirección IP en el buscador web de su gusto:
Usualmente, cuando se quiere ver la página web de Google se usa su nombre de dominio (www.google.com). El nombre de dominio es simplemente un alias que permite alcanzar un dispositivo en Internet sin tener que recordar los números que forman su dirección IP.
Volviendo al enunciado inicial, pareciera que basta con preguntar al proveedor de Internet cuál dirección IP nos ha asignado donde tengamos instalado el sistema de cámaras, y así podríamos ver las cámaras de forma remota. El problema está en que, usualmente, los proveedores de Internet asignan direcciones IP dinámicas: esto significa que nuestra dirección IP puede cambiar cada cierto tiempo, sin afectar el servicio de Internet que se recibe. Entonces, cada vez que cambie la dirección IP perderíamos contacto con el sistema de cámaras.
Resolviendo el problema de las direcciones IP dinámicas
1. IP estática.
La opción más directa para localizar un dispositivo en la Internet es que el mismo posea una dirección estática. Esto se puede haciendo una solicitud a nuestro proveedor de internet. Sin embargo, existen dos obstáculos a salvar:
La asignación de una IP estática tiene un costo asociado, que varía de proveedor a proveedor.
En el formato que se usa actualmente para asignar direcciones IP (IPv4) no ha sufcientes direcciones para todos los usuarios que existen en el mundo.
Mientras el primer obstáculo depende del presupuesto que tenga la persona, el segundo depende de la disponibilidad que ofreza el proveedor (y sus planes para ofrecer el nuevo formato IPv6, que podrían estar en un plano lejano).
2. Servicio del fabricante del NVR
Es posible que el fabricante de las cámaras que se haya elegido ofrezca un servicio de coexión remota. Este servicio implicaría que el propietario del sistema de cámaras registre una cuenta personal en la página web del fabricante, y posteriormente configure el equipo de grabación para que use el usuario y clave para conectarse al servidor del fabricante. De aquí en adelante, el servidor del fabricante mantendrá un registro de la dirección IP del equipo de grabación. Cada vez que la dirección IP cambie, el equipo de grabación le enviará la nueva dirección al servidor. Al final, la aplicación que use el cliente consultará con el servidor la dirección IP antes de conectarse al sistema de cámaras.
Este servicio podría ser o no gratuito. En los casos que no sea gratuito, posiblemente se deba pagar una suscripción periódica.
HikVision, por ejemplo, ofrece su servicio Hik-Connect. Tal como lo define en su folleto promocional, “es una plataforma de acceso remoto y una aplicación móvil que está diseñada para permitir una configuración rápida de sus cámaras de seguridad para visión remota a través de la INternet en un teléfono inteligente, tablet, computadora personal o navegador web”.
3. Servicio DDNS de terceros
Un servicio de DDNS permite ubicar una dirección IP dinámica a través de un nombre de dominio. En principio, funcionaría de manera similar al servicio ofrecido por el fabricante del equipo de grabación, con la diferencia que el servidor que mantiene el registro de usuarios y direcciones pertenece a una tercera compañía. Esta compañía le otorgaría al usuario un nombre de dominio para facilitar la conexión al equipo de grabación.
Este tipo de servicios generalmente requiere el pago de una suscripción. Es posible que las compañías de DDNS ofrezcan planes gratuitos, pero estos vienen con una serie de limitaciones técnicas, y quizás haya que ejecutar algún procedimiento periódico para mantener activa la cuenta.